::Siracusa::

Blog

Caminando hacia las clases virtuales

Este tiempo definitivamente marco un antes y un después en la humanidad. La pandemia ha tocado a cada familia en el mundo, pero con esperanza y la ayuda de nuestro Dios saldremos adelante.

Cada mañana desde hace unos meses, llevo a mis hijos a casa de mis Padres. Allí en un lugar sutil pero acogedor le espera un portatil y sus cuadernos para tomar su clase virtual.

El niño se transporta en una scooter blanca que luego una vez dejo a los niños en la "escuela virtual" salgo disparado en ella rumbo a la oficina.

En el trayecto cantamos canciones inventadas por su hermanito pequeño (Bueno realmente soy yo quien las inventa y simulo la voz de un bebesito pequeño, cosas que a mi hijo grande le encanta) y por supuesto aprovecho el momento para enseñarle temas y repasar las tareas del día.

Me encantan las mañanas, son un momento especial en el que aprovechando las circunstancias por las que nos vimos embueltos en esta pandemia puedo compartir un espacio de calidad con los niños.

En sus clases virtuales he visto como los profesores en su mejor esfuerzo por tratar de asimilar un nuevo modelo en enseñanza inculcan los temas en los alumnos, algo que les agradezco mucho. No les miento al decir que extraño esos momentos en el taxi cuando llevaba al niño al colegio, a ese lugar que echa de menos no solo mi hijo sino cada niño que sueña con volver a correr en los descansos, compartir su juguito con algún compañerito o saltar en las clases de educación física al aire libre. Espero que pronto esto termine y de alguna manera nosotros como humanos ideemos algo para salir de este cuarto oscuro asi como lo hemos echo en ocasiones pasadas cuando otras circunstancias afectaron nuestra vida. Dios los bendiga enormemente, animo.

10/05/2021

La siciliana

Desde pequeño me llamaba la atención aquel juego, cuadros negros y blancos me parecián una llamativa combinación. Mi Papa me enseño los movimientos de las fichas, mi favorito definitivamente el caballo!.

Con mis amigos disfrutabamos jugando partidas y asi ir adquiriendo destreza y estrategia en el mundo del ajedrez. Vaya sorpresa cuando en aquella etapa de mi juventud prestando servicio militar en la Policía Nacional resulte entablando una buena amistad con un cabo gracias a las partidas espectaculares de ajedrez que se llevaban a cabo en aquella oficina en las tardes. Que buenos recuerdos.

Una vez en un trabajo organizarón un campeonato de ajedrez y me inscribí. Quería llegar lejos así que me puse en la tarea de estudiar jugadas, allí fúe donde conocí la defensa Siciliana. En mi primer juego me encontré jugando ante un compañero que alardeaba que habia ganado muchos campeonatos y que conocía muchas jugadas. Con mi jugada estrella Siciliana pude entablar un excelente juego y le gane, vaya tomadera de pelo de mis amigos hacia este muchacho que alardeaba nada más.

Con esta jugada pude llegar hasta la final y ganar aquel campeonato ganandome la admiración de mis compañeros de trabajo y jefes.

Hace un tiempo empecé a enseñarle a mi hijo a jugar ajedrez para cultivar en él estrategia y concentración. Que maravilloso momento cuando por fin aprendió a dominar la defensa Siciliana. Espero que en el futuro este maravilloso juego le permita también tener momentos memorables y por qué no, abrir una que otra puerta de oportunidades.

16/01/2021

El premio

Salimos del salón de clases, mi Papá fúe esta vez quien asistió a la entrega de boletines. Su rostro alegre al recibir las buenas calificaciones me llenaban de mucha alegría.

Días después, en casa sono el timbre. En la puerta un camion de entrega de productos aguardaba. Bajaron unas cajas grandes y las dejaron por solicitud de mi Padre en mi habitación. Empezamos a abrirlas y a armar el producto, un maravilloso escritorio. Un lugar maravilloso donde realice muchos trabajos y deje volar mi imaginación una y otra vez.

Aún lo conservo, en mi estudio me acompaña ese hermoso detalle de mi Padre por mi buen rendimiento académico. He inculcado en mi hijo el concépto de que las cosas se ganan con esfuerzo y dedicación. Es algo maravilloso y gratificante ver como él a su corta edad hace lo posible por cumplir con ese concepto. Lo motivo, me encanta animarlo y a enseñarle que no hay imposibles y a que si hay problemas difíciles, estos siempre tendran una puerta que permitirá solucionarlos, solo hay que dejar volar la imaginación.

13/09/2020

Uno

Papá! Papá! me encanta este juego! repetia una y otra vez mi hijo la primera vez que jugamos UNO. Sus colores, los números, la concentración y sobre todo la diversión crean un conjunto de beneficios entorno a esta actividad para compartir en familia.

Permite aprender matemáticas de una forma divertida y sencilla. Conocer los números, agrupar por color y contar, lo hacen una herramienta sutil pero llamativa para el entretenimiento y diversión.

Nuestras partidas pueden durar a veces pocos minutos o varios según la variedad en la que vayan saliendo las tarjetas pero sobre todo dejar enseñanzas fuertes y momentos para recordar por siempre.

01/08/2020

15 minutos

Mejorar en nuestras habilidades y drestrezas requiere de un entrenamiento. Ya sea saliendo a caminar o practicar técnicas en una academia de fútbol.

Te invito a dedicarle díariamente a tu hijo un espacio de al menos 15 minutos realizando ejercicios de concentración o aquellos en los que creas necesario reforzar como sumas, restas, etc.

Siracusa te ofrece la sección entrenamiento para tal fin, allí encontrarás ejercicios por tema y nivel de complejidad.

12/07/2020

Las canchitas

La motivación en un niño es algo muy importante y debe cultivarse. Compartir tiempo de calidad crea un vínculo con nuestros hijos que vale oro y le ayudara a fortalecer su confianza y creatividad.

Hace poco adquirí unas canchas pequeñas que se arman. Estan construidas con tubos PVC y una malla colorida. En el parque tomamos un rincón y lo convertimos en nuestro estadio mundialista. Efusivos encuentros futbolísticos se viven allí y una hermosa armonía llena el ambiente.

Separo el tiempo necesario para dedicarle al niño y crear momentos especiales ya sean jugando canchitas, pintando en el computador, divirtiendonos con el tío rico o alguna de tantas actividades emotivas que podemos llevar a cabo dejando volar la imaginación. La infancia es una sola y es una bendición poder darle al niño una tan especial que siempre la llevará en su corazón.

28/06/2020

Las vistas

Aquellos viernes de colegio eran especiales, los recuerdo con mucho agrado. Al atardecer teníamos en la última hora académica la clase de dibujo técnico. El profesor Benitez nos enseñaba con esmero a dibujar piñones y sus respectivas vistas desde tres puntos arriba, lado y frente.

Hace poco revisando un libro de matemáticas encontre una sección en la cual colocaban un objeto y aparecia en la gráfica un niño sentado primero de frente, luego de lado y finalmente arriba. Esto con el fin de dibujar las vistas del objeto. Automáticamente me transporte a mis días de estudiante y empece a pensar como podría cultivar esta técnica de una manera agradable en mi hijo. Días despúes aprovechando que debia comprar unos libros, me interne en el centro de la ciudad en la zona donde diversos locales comerciales ofrecen materiales de estudio. Maravilloso fúe encontrar lo que anhelaba, una bolsa llena de cubos, barritas, esferas y demás.

Sobre una mesa armo una figura y con el tablero mágico trazo una cruz para que pueda el niño plasmar las vistas superior, lateral y frente. Un ejercicio que trato de hacer todos los días, le encanta al niño descifrar cada una de las vistas con lo cual trabajamos la concentración y percepción.

21/06/2020

Los talleres

Con un block de 100 hojas y unos marcadores de colores empecé a crear unos talleres educativos para mi hijo. Cada día le entregaba al niño una hoja con ejercicios sencillos para que los resolviera. En vacaciones las resolvía en las mañanas y cuando se encuentra en el colegio por las tardes.

Dichas hojas se encuentran compuestas por simples sumas y restas al inicio. Más adelante le adicione multiplicaciones y divisiones. A medida que ingresaba a un nuevo año escolar he tratado de inculcarle conocimientos diversos del año siguiente, es decir si esta en primero le colocaba temas de segundo.

Por medio de jueguitos que encontraba en libros le plasmaba en las hojas actividads y retos para que su conocimiento y destreza vayan creciendo. En los temas nuevos como por ejemplo fraccionarios, al inicio realizaba talleres que resolviamos juntos para explicarle y cuando notaba que ya empezaba a dominar el tema le creaba talleres para que en los días siguientes afianzara el conocimiento.

Cada Sábado agendo un espacio para crear cinco guías para la sémana siguiente, una por día. Le hago retroalimentación díaria para que los temas que plasmo en estos talleres queden en su mente lo mas claro posible.

Verlo en la sala resolviendo esos talleres llena mi ser de tanta alegría y me anima a continuar haciendo esa tarea tan especial de velar por el aprendizaje de mi pequeño.

14/06/2020

El tío rico

De niño soñaba con tener ese juego que estaba de moda, me parecía tan vistoso y de muchos colores. Sus tarjetas y tablero colorido me encantaba. Sorpresa mararavillosa cuando Papá nos lo regalo a mi hermana y a mi. Su nombre tío rico. Pasabamos horas jugando.

Hace poco estaba con mi esposa tratando de idear algún plan o actividad que pudieramos disfrutar en familia. Me vino el recuerdo de ese juego y se lo expuse a ella. Días después lo compré y con emoción se lo presente a mi hijo. La dinámica del juego les agrado y empezó la diversión.

Mi hijo siempre hace el papel de banco, mientras mi esposa y yo tratamos de competir por se el más rico lleno de propiedades y castillos. Aproveche el juego para venderle a mi hijo la idea de llevar bien la contabilidad del banquito y él con su tablero mágico realiza las operaciones pertinentes para llevar las transacciones bancarias.

Un símple juego como este me ha servido como herramienta para enseñarle aritmética al niño y la responsabilidad tan grande de tener propiedades y responder por las deudas adquiridas. En familia amamos las tardes especiales en las que podemos compartir jugando tío rico.

07/06/2020

El tablero mágico

Estaba haciendo fila para pagar el mercado aquella mañana cuando vi en aquel estante esa potencial herramienta que podría ayudarme con la educación de mi hijo. Una caja sencilla, que contenía un tablero mágico.

Su funcionamiento es simple, escribes en el panel táctil con el lapiz plástico y se ve reflejado los trazos realizados. En ese momento me imagine al niño dibujando en el y resolviendo problemas sencillos de sumas y restas. Sin dudarlo lo compré.

El éxito fue total. El niño encantado dibujaba y dibujaba, hacia trazos locos y ante todo lo más importante, se divertía. Esta herramienta que afortunadamente estaba a un precio de ensueño me ha acompañado desde entonces en el entrenamiento académico de mi hijo.

En mi infancia esos tableritos eran un carton con carbon y un plástico que al levantarlo borraba lo dibujado. Herramientas como esa pueden ayudarnos como padres a no solo educar a los niños sino a crear un vínculo familiar muy profundo.

31/05/2020

La primera clase

Una mañana camino a casa de mi Mamá, jugaba con mi hijo de 4 años a contar los dedos de mi mano. Sonrrisas iban y venian, un momento especial. Primero le enseñe a contar hasta cinco con los dedos, este ejerccio lo haciamos cada mañana en el acostumbrado trayecto de dejarlo con mi Mamá antes de salir para la oficina.

Más adelante con los dedos le enseñe a restar. Le mostraba los cinco dedos de mi mano y le pedia que señalará uno, asi medida que lo hacia agachaba el dedo. Al finalizar el ejercicio y quedar mi mano como puño, comenzaba a moverla simulando que hablaba y luego le empezaba a hacer cosquillas cerrando así el momento especial de aprendizaje díario.

Estos ejercicios símples los repetí por sémanas hasta que dominará el concepto de suma y resta. Qué bellos recuerdos.

24/05/2020

Aquellos días de Álgebra

Aún recuerdo claramente aquella tarde cuando fúi a casa de un amigo con el mótivo de empezar a estudiar y prepararnos para algo grande que se venia en nuestro mundo académico... el Álgebra.

Nuestro conocimiento llegaba hasta los quebrados, con una buena intención llevaba ese libro azul gordo lleno de ejercicios que para ese momento en mi vida parecían cosas de locos, disque haciendo operaciones con letras. En el bus miraba una y otra vez los ejercicios y no entendia nada de nada. En ese momento pensaba, quizás en el futuro este libro pueda abrirme alguna puerta para darme a conocer o algo por el estilo, cosas de la vida que dicha visión se haria realidad construyendo esta página, pero bueno no me adelanto a los hechos.

Las intenciones buenas, pero realmente ni uniendo mente con mi amigo pudimos ni siquiera descifrar lo bien llamado 'preliminares'. Nos limitamos mas bien a ver una pelicula y hasta allí llegó nuestras fundadas emociones de entrenarnos haciendo operaciones algebraicas.

Tiempo después ya en el tan témido grado octavo de bachillerato llegarón los totazos. No entendia las explicaciones del profesor, malas notas en los terrorificos exámenes y no veía un salvavidas a la vista.

Cierta tarde en mi habitación sumido en concentración, estaba en medio de una batalla contra una operación algebraica que me tenia al filo de la espada. Sin darme cuenta estaba siendo observado. Mi Papá contemplaba mi frustración. Se acercó, tomó esa Álgebra e hizo algo tan especial que cambiaría el resto de mi vida. Tras una magistral explicación entendí las reglas del juego. Con su tutoría realice ejercicios, muchos de ellos!. Nacío un amor por aquella materia que llenaba mi momento de una alegría interesante. Que buenos recuerdos con mi Papá y sus enseñanzas.

Al día siguiente llegué emocionado al colegio, les explicaba a mis compañeros. Ellos aún no lo entendian al mismo nivel que yo, con lo cual me sirvio para irme convirtiendo en uno de los mejores en clase.

El secreto, mi Papá y ese maravilloso tiempo que me regaló explicandome Álgebra.

Hace poco, hice un alto en el camino. Pense en ese apoyo que recibi de mi Papá, quien con amor me explicaba. Pero y aquellos niños que no cuentan con una persona así en sus vidas?. A razón de esto quice crear una herramienta que por medio de juegos sirviera como una base para empezar a entender Álgebra desde una edad de 7 años.

A mi hijo le empece a enseñar matemáticas desde los 4 años. A medida que crecia le incrementaba un poco la complejidad. Desde los 6 años inicie con el sumando y restando letras. Realmente es maravilloso como un niño es una esponja que absorve todo lo que le enseñamos pero es más hermoso cuando se lo inculcamos por medio de juegos.

16/05/2020